La persona está perdiendo peso. ¿Qué puedo hacer?
Mi madre está cada vez más delgada, la ropa ya le queda ancha y comer se ha convertido en una lucha a cada comida. La veo consumirse y me siento impotente. ¿Qué puedo hacer para que vuelva a ganar peso?
Ver a alguien a quien amamos adelgazar es angustioso y nos hace sentir que estamos fallando. No es así. La pérdida de peso es una de las dificultades más frecuentes en la demencia y rara vez depende solo de tu esfuerzo.
Por qué ocurre
Hay muchas causas: la persona olvida comer o que tiene hambre, los sabores y el olfato se alteran, la masticación y la deglución pueden ser más difíciles, la agitación hace gastar energía, y algunas enfermedades o medicamentos reducen el apetito. Problemas en la boca, dientes o prótesis también influyen.
Estrategias prácticas
- Ofrece comidas pequeñas y frecuentes a lo largo del día en lugar de tres grandes.
- Refuerza cada plato con aceite de oliva, huevo, queso, leche o nata sin aumentar el volumen.
- Sirve sus platos preferidos y de colores atractivos; la comida debe ser placer, no obligación.
- Reduce distracciones y come al lado de la persona, dando ejemplo.
- Revisa la boca, los dientes y la prótesis.
Qué NO hacer
- No fuerces ni presiones para que coma; genera rechazo y conflicto.
- No dejes que la comida dure tanto que se enfríe y pierda atractivo.
- No ignores una pérdida de peso rápida.
Cuándo buscar ayuda profesional
Habla con el médico responsable si la pérdida es rápida o continuada, hay atragantamientos, fiebre o gran rechazo. Puedes solicitar una evaluación nutricional y descartar causas tratables. En caso de duda, llama a la Línea SNS 24 (808 24 24 24).
"Empecé a poner aceite de oliva y huevo en todo y a servir platitos pequeños. Dejó de ser una guerra y volvió a ganar algo de peso." — Cuidador anónimo