¿Por qué es importante cuidar los pies y cómo hacerlo?
Nunca había pensado mucho en los pies de mi padre, pero he notado que tiene las uñas gruesas y la piel agrietada en los talones. Anda más desequilibrado. ¿Tendrá que ver esto y cómo debo cuidarlos?
Es un detalle que muchos cuidadores solo notan tarde, por eso ha hecho muy bien en fijarse. Los pies son la base de la movilidad y del equilibrio, y cuidarlos previene dolor, heridas y caídas que cambian todo en el día a día.
Por qué ocurre
Con la edad, la piel de los pies se vuelve seca y agrietada, las uñas se engruesan y la circulación empeora. La persona con demencia muchas veces no puede decir que le duelen los pies, y el dolor la lleva a andar peor, a desequilibrarse o a negarse a caminar. Callos, uñas encarnadas y heridas pueden agravarse sin que nadie se dé cuenta.
Estrategias prácticas
- Lavar los pies con agua tibia, secar bien entre los dedos e hidratar la piel (excepto entre los dedos).
- Cortar las uñas rectas, con cuidado; pedir ayuda si son gruesas.
- Inspeccionar diariamente en busca de heridas, enrojecimiento, ampollas o callos.
- Usar calcetines de algodón y calzado cerrado, firme y antideslizante.
- Mantener las uñas y la piel cuidadas para evitar infecciones.
Qué NO hacer
- No cortar callos con cuchillas ni usar productos agresivos en casa.
- No dejar que la persona ande con chanclas sueltas o calcetines resbaladizos.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si hay diabetes, heridas que no curan, uñas muy difíciles o signos de infección, recurra a un podólogo o al enfermero del centro de salud. En personas con diabetes, los cuidados de los pies son aún más importantes. La Línea SNS 24 (808 24 24 24) puede orientar.
"Mi padre andaba cada vez peor y nadie entendía por qué. Eran las uñas encarnadas. Tratados los pies, volvió a caminar con confianza." — Cuidador anónimo