¿Cómo cuidar la piel frágil de una persona mayor?
La piel de mi madre está muy seca y fina, cualquier toque más fuerte le deja marca y a veces se rasga. Me siento culpable cuando eso ocurre. ¿Cómo puedo cuidar mejor su piel?
No tienes por qué sentirte culpable. La piel muy frágil se lastima con gestos cotidianos, incluso con todo el cuidado — y el hecho de que te preocupes demuestra cuánto estás atenta a su bienestar.
Por qué ocurre
Con la edad, la piel pierde grasa, agua y elasticidad, volviéndose más fina y seca. Enfermedades, algunos medicamentos y la deshidratación agravan el problema. Por eso aparecen fisuras, descamación, picazón y pequeñas rasgaduras a partir de toques aparentemente inofensivos.
Estrategias prácticas
- Hidratar todos los días con crema emoliente, sobre todo después del baño, con la piel aún ligeramente húmeda.
- Usar agua tibia (no caliente) y jabones suaves, sin perfume; secar dando pequeños toques, sin frotar.
- Garantizar una buena ingesta de líquidos a lo largo del día.
- Vestir ropa de algodón, holgada y sin costuras que molesten.
- Inspeccionar la piel diariamente, sobre todo pliegues y zonas de presión.
Lo que NO hacer
- No usar agua muy caliente ni baños demasiado largos o frecuentes.
- No aplicar alcohol, colonias fuertes ni productos perfumados en la piel.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si aparecen heridas que no curan, rojez con calor, picazón intensa o señales de infección, habla con el médico responsable o el enfermero del centro de salud. En caso de duda, la Línea SNS 24 (808 24 24 24) puede orientar.
"Empecé a poner crema en las manos y piernas de mi madre cada mañana. Se convirtió en un momento de cariño entre nosotras." — Cuidadora anónima