Movimientos y gestos repetitivos: ¿qué significan?
Mi madre pasa el tiempo doblando y doblando la misma toalla, o frotándose las manos durante horas. No sé si debo dejarla o si es una mala señal. ¿Es normal?
Es inquietante ver un gesto repetido sin fin y no saber qué significa. Pero, la mayoría de las veces, estos movimientos no son peligrosos e incluso dan a la persona una sensación de seguridad y ocupación. No necesita detenerlos.
Por qué ocurre
Los movimientos repetitivos surgen porque el cerebro busca patrones familiares y tranquilizadores. Pueden reflejar hábitos antiguos (doblar ropa, manipular objetos), ayudar a aliviar la ansiedad o el aburrimiento, o ser una forma de autorregulación. A veces también señalan incomodidad, hambre o necesidad de ir al baño.
Estrategias prácticas
- Si el gesto es inofensivo y parece reconfortante, deje que ocurra.
- Canalice la energía en tareas con sentido: doblar toallas de verdad, enrollar ovillos, amasar pan.
- Ofrezca una caja de objetos seguros para las manos: tejidos, botones grandes, pelotas.
- Observe si el movimiento aumenta en ciertos momentos (tarde, hambre) y ajuste la rutina.
- Añada música o un paseo si nota agitación creciente.
Qué NO hacer
- No le sujete las manos a la fuerza ni le riña: aumenta la ansiedad.
- No le retire bruscamente el objeto que le da consuelo.
- No ignore si el gesto provoca heridas en la piel o agotamiento.
Cuándo buscar ayuda profesional
Consulte al médico responsable si los movimientos son nuevos y súbitos, si hieren a la persona, o si vienen acompañados de rigidez, temblores u otras alteraciones motoras, que merecen evaluación. La Línea SNS 24 (808 24 24 24) puede orientarle en caso de duda.
"Al principio quería que mi madre dejara de frotarse las manos. Luego me di cuenta de que eso la calmaba, y le di un paño suave para que lo sujetara. Se quedó más serena." — Cuidador anónimo