Me siento culpable constantemente. ¿Es normal?

Me siento culpable casi todos los días, ya sea por enfadarme, por querer un tiempo para mí o por haber pensado ya en una residencia. ¿Es esto normal o solo me pasa a mí?

La culpa es quizás el sentimiento más común, y más silenciado, entre quienes cuidan de un familiar con demencia. Sentirse culpable por enfadarse, por desear un momento de paz o por siquiera pensar en una residencia no le convierte en una mala persona, le convierte en un ser humano intentando hacer frente a algo extremadamente difícil. Esto es mucho más normal de lo que piensa.

Por qué se siente así

La culpa del cuidador nace a menudo de una expectativa imposible: la idea de que debería ser capaz de hacerlo todo, sentirse siempre paciente y nunca necesitar nada para sí mismo. Cuando la realidad no se corresponde con ese ideal, y nunca se corresponde, porque nadie puede sostenerlo, la culpa surge para llenar ese espacio. Es un sentimiento que se alimenta del amor que siente, pero que acaba volviéndose contra uno mismo.

Tipos de culpa más comunes

Qué puede hacer esta semana

"Tardé meses en darme cuenta de que podía amar a mi madre y, al mismo tiempo, desear un fin de semana sin responsabilidades. Una cosa no anula la otra. Aprender eso fue lo que me permitió continuar."

Dónde pedir ayuda en España

El apoyo psicológico está contemplado en la normativa de atención a la dependencia, reconociendo precisamente el peso emocional que esta tarea conlleva. Puede buscar orientación a través de los servicios sociales de su ayuntamiento o comunidad autónoma, o contactando con asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer y otras demencias. No necesita cargar con esta culpa solo, y buscar apoyo para procesarla no es debilidad, es uno de sus derechos como cuidador.

Ver también