La persona no hace nada en todo el día. ¿Es pereza?
Mi padre pasa todo el día sentado, no coge un libro, no enciende la televisión, no quiere hacer nada. Cuando insisto, parece que le molesto. ¿Se ha vuelto perezoso o hay algo más aquí?
Es natural sentir frustración y hasta algo de dolor al ver a alguien que siempre fue activo pasar los días parado. Pero quiero decirte con claridad: esto casi nunca es pereza ni falta de ganas. Es un síntoma de la propia enfermedad, y reconocerlo ya cambia muchas cosas.
¿Por qué ocurre?
La apatía es uno de los síntomas más comunes en la demencia. Las áreas del cerebro responsables de la iniciativa y la motivación se ven afectadas, por lo que la persona puede querer hacer algo pero no ser capaz de dar el primer paso sola. No es terquedad: es una incapacidad real de iniciar la acción.
Estrategias prácticas
- Propón una sola actividad a la vez, simple y con un principio claro: "vamos a doblar estas toallas juntos".
- Haz los primeros gestos con él, en lugar de pedirle que empiece solo.
- Aprovecha tareas con sentido: regar plantas, pelar fruta, escuchar música antigua.
- Valora cualquier participación, incluso pequeña, sin exigir un resultado.
- Mantén una rutina diaria con horas predecibles.
Qué NO hacer
- No le acuses de pereza ni le fuerces con insistencia o culpa.
- No llenes el día de demasiados estímulos, que cansan y confunden.
- No confundas apatía con tristeza profunda, que necesita otro enfoque.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si la apatía surgió de forma súbita, si también hay llanto, pérdida de apetito o cambios en el sueño, habla con el médico responsable: puede haber depresión asociada, que tiene tratamiento. La línea SNS 24 (808 24 24 24) puede orientar.
"Pensaba que mi marido había renunciado a todo. Cuando me di cuenta de que era la enfermedad y no falta de ganas, dejé de presionarle y empezamos a hacer cosas pequeñas juntos." — Cuidador anónimo