Rechazo a la cuidadora o a la ayuda externa

Hemos contratado una cuidadora para ayudar, pero mi padre la echa, dice que no necesita a nadie y la trata mal. ¿Cómo hacer que la acepte?

Para su padre, aceptar una cuidadora es admitir que ya no es capaz — y es dejar entrar a una extraña en casa. El rechazo es casi siempre miedo y orgullo, no terquedad.

Por qué sucede

La persona no se ve a sí misma como enferma (muchas veces la propia enfermedad le quita esa conciencia). Una "cuidadora" es una amenaza a la autonomía y a la privacidad. Y, con memoria corta, cada visita es otra vez una extraña.

Estrategias prácticas

Si nada funciona

Retroceder y volver a intentarlo en otro momento forma parte del proceso — la persistencia suave vence la mayoría de las resistencias en semanas. Si hay agresividad constante, hable con el médico y considere empezar por un centro de día, donde la ayuda es "actividad" y no "invasión".

Fuentes: Alzheimer's Association; Family Caregiver Alliance (EE. UU.).

Fuentes que informaron este contenido